El sexto año, ya todo tenía forma, íbamos ampliando, aprendiendo, creciendo… No hubo ninguna nueva área en la programación, pero todas brillaron por su calidad.
El foro contó con ponentes de excepción: Micaela Navarro moderó la mesa redonda sobre "La Mujer Africana"; recordamos el 1er aniversario del encuentro en Génova en "¿Globalización? ¿de qué?" y hablamos de los corresponsales de guerra con Rosa María Calaf, Fran Sevilla y Ramón Lobo. Las impresionantes exposiciones fotográficas, "Mezquitas de África" promovida por Medicus Mundi Andalucía y "Afganistán", visión de este país en su período talibán.
Los talleres para niños echaron a volar su imaginación gracias al mago de las piedras, Xavier de Torres, que enseñó a los niños a tallar las piedras y a crear con ellas. Aprendieron Canciones Tradicionales Infantiles, además construyeron y pilotaron cometas y el Etnosur recibió de regalo una cometa enorme. Los grandes aprendimos a tocar el didgeridoo y la maravillosa técnica de la danza Kathak.
El escenario del circo seguía junto al pipiripao y llamaba a ampliar horizontes y espacios. Familias completas, juventud y perros gozaron con Rolabola circo, Familia Ramírez & Boni y el Cabaretno.
En la música organizamos un viernes con músicos emigrantes en España, representados por Rasha, Justin Tchachoua, Afrika Lisanga y Djanbutu Thiossan. Descubrimos las maravillas de Zuco 103, bailamos cual tarantelos con Chef Balowski y los ritmos de Temple of Sound. Descubrimos las maravillosas voces de Mawaca y L'Ham de Foc. Y cerró un inolvidable concierto de Macaco. Repasar el fresquito de El Combo Linga y el calor de Orishas. El folk vino de la mano de Arquitrabe, Tradere, y las lindas Ttukunak,
Los cuentacuentos tomaron el Convento de Capuchinos con Palique, las mágicas historias de Juan Arjona, Vicente Cortés, Quico Cadaval y Cristina Verbena.
Por su puesto continuamos con el cine y la segunda Muestra de Video Documental "Nierika, el espejo de los pueblos". Se emitió por Radio 3 desde los programas Viento Sur y Trébede.
Yo continuaba mi labor como regidora de los escenarios del recinto, y me perdía entre la selva de gente y los puestos de artesanía y comida, ¡vivan los crepes de plátano y chocolate!