Cruzando océanos en Etnosur

La vida y las culturas de las islas que afloran en los océanos Pacífico e Índico han sido este año el eje temático central del festival. A través del proyecto Small Island Big Song, Yoyo Tuki (Isla de Pascua), Alena Murang (Isla de Borneo), Ado Kaliting Pacidal, Piteyo Ukah y Siao-Chu Tai (Taiwán), Sammy Samolea (Madagascar), Jerome Kavanagh (Nueva Zelanda) y Charles Maimarosia (Islas Salomón) ofrecieron un inolvidable concierto colectivo ayer por la noche en el Recinto Etnosur, uno de los momentos más sorprendentes para el público etnosureño. A lo largo de los tres días de convivencia en Alcalá la Real estos artistas han participado también en otras áreas y espectáculo del festival como narradores, cine, circo, talleres o foro, llevando sus respectivas culturas a los asistentes a través de la música, la danza y otras intervenciones.

Small Island Big Song nació hace tres años de la mano de Tim Cole y BaoBao Chen, productores del proyecto, cuando decidieron poner rumbo al océano y se adentraron en una quincena de islas del Pacífico y del Índico para conocer su vida cultural, social y artística. Todo ello con el objetivo de unir sobre el escenario las voces y los sonidos de numerosos instrumentos en una experiencia musical única en el mundo que traspasa fronteras oceánicas. Uno de los momentos más étnicos en la historia del festival. El día anterior ambos productores presentaron su documental en el área de cine, también titulado Small Island Big Song, en el que retratan cómo nació y se desarrolló esta aventura.

La puesta en escena en el Recinto Etnosur tuvo lugar a media noche, e incluyó un amplio repertorio de instrumentos de diversa procedencia y una pantalla cinematográfica que proyectaba imágenes de estas hermosas islas y de la música que surge en ellas, además de danza, vestimentas aborígenes y mucho más. Todo un baile de colores, sonidos y emociones que no dejaron indiferente a nadie y que sumergieron a Alcalá la Real durante un par de horas en las profundidades oceánicas. Distintas voces y distintas lenguas para dejar claro un mismo mensaje: “El océano nos une, no nos separa”.

El resto de la noche no tuvo desperdicio, arrancaba con el polifacético Antonio Lizana y su flamenco mestizo, cantaor y saxofonista a un tiempo que ofreció un directo lleno de sentir, con baile y con mensaje incluido. Betsayda Machado y la Parranda El Clavo continuaban con una música apasionada y arraigada en el latir del tambor venezolano, ritmos imparables y llenos de vitalidad para bailar hasta no poder más.

La guinda del pastel la pusieron los brasileños BaianaSystem, pura adrenalina sobre las tablas etnosureñas. Explosivos y mezclando sonidos tradicionales y modernos hicieron vibrar a todo el recinto. Y para terminar, la etnoteca con un espectáculo sonoro-visual para disfrutar con todos los sentidos, que contó con el Dj David Alguacil y el proyecto Nökeö y Decolora (vídeo dj).

El segundo día de Etnosur concluyó así con una afluencia masiva de público que no quiso perder detalle de cuanto pasaba en el escenario, que aprovechaba los cambios para reponer fuerzas en el Pipiripao, y que entregó lo mejor de sí mismo hasta que despuntaron los primeros rayos del sol.

 

 

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