José Ángel Leyva

José Ángel Leyva (Durango, México, 1958) es poeta, narrador, periodista, editor y promotor cultural. Dirige la editorial y la revista literaria La Otra. Ha publicado poesía, narrativa, divulgación de la ciencia, periodismo y ensayo. Destacan: Libros de poesía: Catulo en el Destierro (México 1993 y 2006; Francia, 2007; Colombia, 2012); Entresueños (1996); El espinazo del diablo (1998); Duranguraños (2007); Aguja (España, 2009; Italia, 2010; México-Quebec, 2011); Habitantos (Colombia, 2010; Cristales Sólidos (Colombia, 2010; Carne de imagen (antología, en Monte Ávila, Venezuela, 2011); Tres cuartas partes, Mantis, 2012; Destiempo (antología personal, col. Poemas y Ensayos de la UNAM), 2012); En el doblez del verbo (Caza de libro, Colombia, 2013). Su obra más reciente es Lectura y futuro (Fondo Editorial del EDOMEX, 2015). Su poesía ha sido traducida al francés, italiano, inglés, serbio, polaco y parcialmente al sueco, portugués y al rumano.

Lectura de poemas: domingo 23 de julio (12:30 horas) Centro Social «La Tejuela».

TRES CUARTAS PARTES

Un puñado de tierra no es un hombre

Tres cuartas partes hacen del sueño la sustancia

el soplo cerebral de un fuego que se olvida

el temblor del ojo ante la carne

Fugaz imprime la gravedad del día

En pausas respira noches cargadas de rocío

iluminadas por antorchas y lámparas de ancestros

que pusieron a secar preguntas y piel tras el naufragio

 

No se seca —es verdad— la claridad de la experiencia

No hay certeza de ser ni de encontrar respuestas

La incertidumbre abre las válvulas del hambre

del dolor la comezón la tempestad el alba

Cuántas veces la mano suelta una señal de bienvenida y duelo

incapaz de sepultar o de esparcir el polvo de un corazón a otro

de detener las letras que se fugan del cuaderno de notas en la mesa

 

De la ignorancia a la pregunta los párpados se abren y se cierran

perplejos a esa luz que viaja oculta por la almohada

visible en lágrimas sin sal pendientes de la tierra

No son escombros de ayer sino las ruinas

de un porvenir hecho de olvido

una lengua desierta de confianza y aire

No prescribe la justicia si hay mañana

 

Se pueden ver con nitidez las plantas

de imágenes de un yo seguido de los otros

La multitud del sur buscando un norte

sin nada qué vender ni recibir a cambio

tan solo la raíz que pone vertical a la memoria

 

Sobra tiempo y sed para esperar la muerte

bajo el árbol sin hojas que da sombra

 

La ausencia de dios ahuyenta el miedo

El padre y el hijo activan la sinapsis

que deja ver la mutua soledad bajo los puentes

las tres cuartas partes líquidas del hombre

Síguenos en redes sociales y comparte:
Etnosur utiliza cookies para funcionar, si continúas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies. aceptar | Más información