La magia de la narración oral

Lleva mucho tiempo siendo uno de los platos fuertes de Etnosur. Es, quizás, junto al circo, la actividad más intergeneracional de este quilombo tan diverso como intenso.

Este año una nueva generación se hace cargo de esta tropa de narradores que, sin ser magos, teóricamente, nos transportan suavemente con sus cuentos a los mundos más recónditos e inesperados dónde la imaginación te pueda llevar.

Para chicos y para para grandes, para altas y para bajas, para todas y para todos, del convento de Capuchinos al bar Casablanca, se desparraman durante el viernes y el sábado, por las mañanas y por las tardes en Alcalá toda esta tropa de cuentistas y seguidores fieles, para darnos y recibir el gustazo que generan en nuestras cabezas y corazones.

Y como muestra, un botón, a la una del mediodía ha debutado Natalia Arjona con su espectáculo para niños de 0 a 3 años titulado “Una pecera con goteras”. Con la particularidad de una introducción musical a cargo de la artista de Borneo, Alena Murang, acompañada por el neozelandés Jerome Kavanagh. La primera cantando y tocando el sape y el segundo, haciendo efectos con distintos instrumentos.

Así, unos cincuenta niños pequeños acompañados de sus mayores han disfrutado como enanos con Natalia que, con una narración en verso y una serie de juegos con vasijas de barro, cubetas, aceiteras, latas… haciendo efectos especiales e interaccionando con los peques. Como hilo conductor, un mantra que se ha repetido durante todo el espectáculo: “Dónde hay gato, no hay ratón, pito colorín, pito colorón”.

La función sigue con Anabel Gandullo, Celso Sanmartín y John Ardila, con sus espectáculos “Sí no los cuento, reviento”, “Una historia con cada cosa”, “Contar”, “De allá” y “Ronda de cuentos”.

Fdo. Paco Salas

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