Narra que te narra en la 23 edición de Etnosur

La narración oral es uno de los pilares de este festival tan puntero como diverso. En Alcalá la Real tiene esta disciplina tiene dos templos: el Convento de Capuchinos y el café-tertulia Casablanca, que regenta Julián Relaño con su hijo de una manera envidiable

La edición de este año(en Capuchinos) la abrió una debutante en Etnosur: Sherezade Bardají, una narradora de Sabadell, con un espectáculo pleno de efectos visuales, colores y mucho cariño, destinado básicamente a los bebés y nenes que, acompañados de sus padres y madres, disfrutaron de lo lindo con su obra narrativa Cuentos con color de cielo azul.

Así que con esa caja mágica que traía, una maletilla con una luz y diversos artilugios: pantalla de sombras, títeres, celofán de diversos colores, marionetas…nos trasporto a chicos y grandes a ese mundo de fantasía y ensueño que ella narra y guía con una maestría envidiable.

Ya por la tarde, a las 19 horas, el ansiado Pepeperéz nos metió en la faena de la narración de adultos con el arte que tiene este malagueño afincado en Sevilla. Digo ansiado porque él ya había estado hace tiempo por aquí y siempre con un paladar exquisito.

Con él Casablanca hasta la bandera el Pepeperéz rompió con un cuanto adaptado de Fernán Caballero sobre las peripecias de Doña Fortuna y Don Dinero. Siguió con otro sobre la necesidad de ponerle nombre a las cosas y cómo de una caja de botas Segarra que dice que cuando mejor están es cuando se rompen, cuando se le cayó una letra pasó a coja y en la siguiente caída pasó a copa…

La tercera narración iba de un tieso que se sienta, sin querer, encima del árbol de los deseos. Una tarde de gloria para la narración oral, para el Casablanca y para el personal que se reunió en torno al Pepeperéz.

Paco Salas

Síguenos en redes sociales y comparte:
Etnosur utiliza cookies para funcionar, si continúas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies. aceptar | Más información