Category Name
Escrito por: | en:
El Foro de Etnosur reflexiona sobre el movimiento popular del Norte de Africa
“No sabemos cómo acabará la primavera árabe, pero ya ha supuesto un antes y un después sin marcha atrás”. El arabista Juan Martos, profesor universitario y escritor, tiene claro que todo lo que está ocurriendo en el Norte de Africa tendrá una traslación en el día a día de la población de los países que se han levantado contra las dictaduras que les atan. En Marruecos se está consiguiendo, dice, casi “una democracia”; en Egipto la gente no acepta una marcha atrás en el reconocimiento de sus derechos. En Yemen, país más tribal, los cambios se están fraguando. En Siria y en Libia las condiciones son más duras pero hay un movimiento imparable.
Martos ha expresado esta opinión en el Foro de Etnosur, en el que ha participado junto al fotoperiodista Manu Brabo, retenido durante más de un mes por el Gobierno libio mientras hacía un reportaje sobre la situación del país. Todo bajo la moderación de la periodista Rosa María Calaf. Brabo narró a los asistentes al foro que en Libia encontró un movimiento sin líderes: “encontré un pueblo levantado”, sintetizó. Después, subrayó, los llamados “rebeldes” han intentado recoger “lo que sembraban otros”.
La gente, resaltó Brabo, le contaba que la aspiración de la mayoría era “ser como nosotros”, personas con libertad de expresión, de movimientos y con una redistribución de la riqueza que fuese más allá “de la familia Gadafi”. El mismo sentimiento lo ha encontrado Martos durante su vida en los países árabes. Allí lleva años encontrando a una población cansada de la falta de perspectivas, de la ausencia de futuro. Recordó que en Egipto la universidad es una salida habitual para los jóvenes, que después se tienen que conformar con puestos de trabajo como los de camareros o guías turísticos.
Las poblaciones de estos países, han coincidido en el Foro, estaban cansadas de aguantar Estados representados en forma de líderes que les pedían confiar en ellos para enfrentarse al futuro “olvidándose de la liberdad”, en palabras del arabista.
Brabo, muy crítico con el papel de los medios de comunicación, “interesados en una foto si hay fuego, sangre o balas”, también lamentó que en Libia, los rebeldes no hayan avanzado en temas como la liberación de la mujer. “A la revolución le falta una vuelta de tuerca”, sentenció, porque la mujer no está al nivel del hombre. Y especial daño le generan los niños “que se van a comer una guerra muy larga”
Rosa María Calaf confió en un elemento de los momentos de crisis: la crítica. Quizá, dijo, dejemos de estar en una sociedad tan apática como la actual si todo lo que está ocurriendo en lugares como el Norte de Africa nos hace reflexionar.

Foro